INTERVIEW
01.07.2026
Jean Mantilla: pasión por la tecnología, la fuerza de la perseverancia
Los orígenes de una pasión
Hay pasiones que nacen casi por casualidad, a partir de una frase escuchada en el momento justo. Para Jean Mantilla, hoy Pre-Sales Engineer de Italtel Perú, todo comenzó durante sus años escolares, cuando un familiar al que admiraba describió la carrera de Ingeniería de Sistemas e Informática como “la profesión del futuro”.
Esas palabras despertaron una curiosidad que, con el tiempo, se transformó en una trayectoria profesional construida sobre la perseverancia, el aprendizaje continuo y una profunda pasión por la innovación.
Tras graduarse como Ingeniero de Sistemas e Informática, Jean inició su carrera profesional. Sus primeras experiencias laborales le permitieron adquirir conocimientos prácticos y desarrollar una comprensión cada vez más sólida del sector tecnológico. Desde el desarrollo de software hasta la gestión de infraestructuras de telecomunicaciones, cada etapa contribuyó a construir las bases de un camino que, más adelante, lo llevaría a formar parte de Italtel.
Del crecimiento profesional al mundo de Preventa
Jean se incorporó a la compañía en 2013 y desde entonces ha recorrido un camino de constante evolución. Comenzó como Post-Sales Engineer, pero decidió ampliar sus horizontes profesionales dando el paso hacia el área de Preventa, motivado por la posibilidad de combinar su experiencia técnica con una visión más estratégica.
“Siempre me ha motivado la oportunidad de aprender algo nuevo. En Preventa pude desarrollar una visión más amplia, ayudando a los clientes a identificar las soluciones que mejor responden a sus objetivos de negocio.”
Hoy, su trabajo consiste precisamente en conectar la tecnología con las necesidades del negocio: comprender los desafíos de cada cliente, traducirlos en soluciones concretas y acompañarlos en sus procesos de transformación digital.
Se trata de una labor que requiere sólidos conocimientos técnicos, pero también capacidad de escucha, habilidades para construir relaciones de confianza y una fuerte orientación hacia las personas.
Para Jean, cada cliente representa una nueva oportunidad de aprendizaje.
“Cada organización tiene necesidades, objetivos y retos diferentes. Comprender su realidad significa entrar en un nuevo mundo, aprender continuamente y encontrar formas innovadoras de generar valor.”
Esa actitud de aprendizaje permanente ha acompañado toda su trayectoria profesional. Desde sus primeras experiencias en Trujillo, su ciudad natal, hasta su traslado a Lima en busca de proyectos más desafiantes, Jean siempre ha visto cada cambio como una oportunidad para seguir creciendo.
Un desafío de alto impacto: los Juegos Panamericanos Lima 2019
Entre los momentos más significativos de su experiencia en Italtel, Jean recuerda especialmente su participación en el proyecto de los Juegos Panamericanos Lima 2019, uno de los eventos deportivos más importantes organizados en el Perú.
Fue un proyecto complejo, de gran visibilidad y con plazos que no admitían retrasos. Durante la fase de diseño, muchas de las sedes aún estaban en construcción y la información disponible era limitada, lo que exigió una gran capacidad de coordinación, flexibilidad y resolución de problemas.
Lo que hacía aún más desafiante el proyecto era la fecha de entrega: un evento internacional no puede postergarse y todo debía estar listo y funcionando a la perfección.
“Fue uno de los proyectos más desafiantes de mi carrera, pero también uno de los más gratificantes. Saber que contribuí al éxito de un evento tan importante para el país es un gran motivo de orgullo.”
Mirando hacia el futuro de las infraestructuras digitales
Jean también mantiene la mirada puesta en el futuro. Entre los temas que sigue con mayor interés destacan Software-Defined Networking (SDN) y la ciberseguridad, dos áreas que considera fundamentales para la evolución de las infraestructuras digitales.
La automatización y la administración centralizada de redes están transformando la forma en que se diseñan y gestionan las infraestructuras, mientras que la ciberseguridad adquiere cada vez más relevancia en un contexto marcado por la evolución de la inteligencia artificial y el creciente nivel de sofisticación de las amenazas digitales.
El valor del trabajo en equipo
Si hay un elemento que Jean considera esencial para el éxito de cualquier proyecto, ese es el trabajo en equipo.
“Las tecnologías son cada vez más complejas y nadie puede afrontar todos los desafíos por sí solo. Los mejores resultados se consiguen cuando personas con diferentes conocimientos y experiencias trabajan juntas hacia un mismo objetivo.”
Según Jean, los pilares de un equipo de alto desempeño son la confianza mutua, la comunicación abierta y la disposición para compartir conocimientos y experiencias, valores que reconoce plenamente en la cultura de Italtel.
“A lo largo de los años siempre he podido contar con el apoyo de mis compañeros. Saber que puedo pedir ayuda y encontrar personas dispuestas a colaborar genera un ambiente de confianza que realmente marca la diferencia.”
La perseverancia como motor del crecimiento
Si tuviera que resumir en una sola enseñanza lo aprendido a lo largo de su carrera, Jean elegiría la perseverancia.
Explica que los desafíos más difíciles suelen ser los que más enseñan y que es precisamente en los momentos más complejos cuando salen a relucir la capacidad de adaptación, el deseo de mejorar y la determinación para encontrar soluciones.
Una filosofía que resume con una frase que refleja perfectamente el espíritu de Italtel:
“Si algo es fácil, probablemente no sea un proyecto de Italtel.”
Es un mensaje que también comparte con los jóvenes que desean desarrollar una carrera en disciplinas STEM: mantener viva la curiosidad, asumir el reto del aprendizaje continuo y nunca dejar de ponerse a prueba.
Porque la tecnología cambia todos los días, pero hay cualidades que siempre marcan la diferencia: la pasión, el compromiso, el trabajo en equipo y las ganas de seguir creciendo.
Son los valores que han acompañado a Jean durante toda su trayectoria y que continúan guiándolo frente a los desafíos del presente y del futuro.
Pero detrás de cada logro profesional también hay una historia de apoyo y motivación. Jean está convencido de que nada de lo que ha conseguido habría sido posible sin el respaldo de su familia. Agradece profundamente a sus padres y a su hermano por haberlo animado siempre a perseguir sus metas y superar cada desafío.
Hoy, su hija es una de sus mayores fuentes de inspiración y la motivación que lo impulsa cada día a seguir aprendiendo, creciendo y dando lo mejor de sí mismo.
Para Jean, el éxito nunca es un logro individual, sino el resultado de las personas que nos acompañan, nos apoyan y creen en nosotros a lo largo del camino.

